Los atentados en París, como el 11S, el 11M
y el 7J en su momento, fueron el culmen de un año cargado de ataques
terroristas.
El golpe más fuerte estaba reservado para
Francia. Pero a lo largo de 2015, los grupos terroristas, y en especial el
Estado Islámico (EI), estuvieron particularmente activos pese a que sufrieron
algunos reveses importantes durante el transcurso de los últimos meses. El
combate al terrorismo se mantiene firme y las bombas en Occidente han hecho más
visible esta amenaza.
Los yihadistas han puesto el foco en los
conflictos de Irak y Siria, pero también se desplegaron por Túnez –donde la
primavera árabe ha surtido más efecto– o en países como Nigeria, Afganistán o
Pakistán. Y, en el más mediático de todos, en París, donde una serie de
atentados coordinados durante una noche de viernes terminaron con la vida de
130 personas.
El otrora poderoso Al Qaeda –que aún lucha
y vive–, el muy activo EI –que pretende establecer un califato en un territorio
extenso entre Siria e Irak–, el Frente Al Nusra –aliado de Al Qaeda y el más
mortal de los grupos rebeldes en Siria–, Al Shabab en Kenia y Boko Haram en
Nigeria resultaron ser los grupos terroristas más incisivos y autores de varios
ataques durante 2015, que hicieron de esta modalidad más mediática y extendida.
El primer ataque de la oleada de atentados
del año pasado se registró el 7 de enero, justamente, en París. Dos yihadistas
treintañeros atacaron la redacción del semanario satírico Charlie Hebdo y
acabaron con la vida de 12 personas, entre ellas, el director y cuatro de los
caricaturistas más famosos de Francia. Los dos atacantes fueron abatidos dos
días más tarde por las fuerzas de seguridad. Al Qaeda y el EI reivindicaron el
atentado.
Poco después del asalto al Charlie Hebdo
–donde el mundo occidental observó además un atentado contra la libertad de
expresión–, el EI prosiguió con su carrera de sangre en Oriente y Occidente. A
fines de enero, atacaron un hotel de lujo en Libia y dejaron 12 muertos; a
mediados de marzo mataron a 23 personas en el Museo del Bardo en Túnez; en
abril, un suicida provocó la muerte a 36 ciudadanos frente a un banco en
Afganistán; en mayo, luego de un ataque sin víctimas mortales en una exposición
de viñetas de Mahoma en Texas, Estados Unidos, el EI asesinó a 43 chiitas en un
ómnibus en Pakistán y un suicida acabó con la vida de 21 personas en una
mezquita de Arabia Saudita.
En junio prosiguieron los atentados del EI:
25 muertos en una mezquita chiita en Kuwait y 38 en dos hoteles de Susa, en
Túnez. Ambos hechos fueron provocados por atacantes suicidas el mismo día. En
octubre, además de destruir el Arco del Triunfo en Palmira, Siria, el EI atentó
contra una manifestación pacífica en Turquía y dejó 96 personas muertas, y bajó
un avión comercial que volaba desde el balneario egipcio Sharm el Sheij hacia
San Petersburgo. Cobraron la vida de 224 pasajeros.
Con noviembre llegó el mes más cruel del
EI. Un día antes de los sucesos de París, en Beirut, capital de Líbano, un
doble atentado suicida acabó con la vida de 40 personas. La jornada siguiente,
en la noche del viernes 13 de noviembre, se produjeron los ataques coordinados
en la ciudad luz, con 130 muertos, 89 de ellos en el teatro Le Bataclan. Los
terroristas del EI evocaron tanto a Siria como a Irak antes de atacar. A fines
de este mes, Túnez sufrió el tercer atentado del año por parte del EI con el
deceso de 12 militares en el centro de la capital del país cuando viajaban en
un ómnibus.
El golpe maestro en París llevó a que
Occidente incrementara su ofensiva sobre el EI en Siria e Irak. Esto, según los
expertos, ha llevado a que el grupo yihadista cambiara de estrategia, se
replegara y pasara de la ofensiva a la defensiva. En Siria, el grupo se ha
retirado de vastos territorios en la provincia de Hasaké (noreste) y de varias
localidades en la de Alepo (norte).
En Irak, el grupo, también conocido como
Daesh (acrónimo en árabe), perdió en octubre el control de la ciudad de Baiji y
de su refinería en la provincia de Saladino, y el mes pasado, de Sinjar, al
oeste de Mosul. Estas derrotas lo han privado de una vía de abastecimiento
estratégica entre Irak y Siria. De cualquier modo, las potencias occidentales
no se fían y creen que el EI es capaz de seguir perpetrando atentados como el
de la capital de Francia.
Si bien es el más visible y más mediático
en la actualidad, al EI lo han acompañado otros grupos terroristas en sus
fechorías. Como la guerrilla Al Shabab de Kenia que en abril, en la ciudad de
Garissa, mató a casi 200 estudiantes, o lo que sucedió cerca del santuario de
Erawan, en el centro de Bangkok, en agosto, cuando terroristas no identificados
hicieron estallar dos bombas terminando con la vida de una veintena de
personas.
En 2015 también hubo ataques en Nigeria
–donde sigue actuando Boko Haram y su habitual interés por secuestrar jóvenes–,
Irak, Camerún y Chad. Si bien el impacto mediático se lo lleva París y los
ataques que caen en Occidente, según cifras de organizaciones internacionales,
el 79% de las muertes por terrorismo se registran en Irak, Afganistán, Pakistán
y Siria.
Cronología
13/5/15 – Hombres armados mataron a 43
personas en un ómnibus, en un atentado contra la minoría chiita en Pakistán
26/6/15 - Un total 38 personas murieron
cuando un hombre disparó contra los clientes de dos hoteles situados en la
ciudad de Susa, a 140 kilómetros de la capital de Túnez. El Estado Islámico
reivindicó el sangriento ataque.
10/10/15 - Al menos 96 personas murieron el
sábado en Ankara en un doble ataque suicida, el peor atentado en la historia
turca, perpetrado contra una manifestación pacifista de la oposición prokurda,
a tres semanas de las elecciones legislativas anticipadas.
30/10/15 - La facción egipcia del Estado
Islámico, conocida como Valiato del Sinaí, fue la responsable del atentado que
se cobró la vida de los 224 pasajeros del avión ruso A321, que se estrelló
sobre la región Sinaí de Egipto durante el vuelo Sharm el Sheij-San
Petersburgo.
13/11/15 - El peor atentado en la historia
de Francia dejó 130 muertos. El EI reivindicó la cadena de ataques perpetrados
por tres grupos de terroristas coordinados entre sí. En la noche del viernes 13
de noviembre, hasta seis ataques simultáneos en tres horas de pánico golpearon
la capital francesa.
La fuerza del yihadismo
28/Dic/2015
El Observador, Por Pedro Dutour